12 marzo 2008

Ha nacido un hermanito

A mí no, a este blog.

Por diversas razones me he visto obligado a abrir un blog con fotos (¡ojo!, no es un fotolog...no vais a ver las típicas fotos de borracheras y fiestas del resto de blogs) en el que colgaré fotos que haga para la asignatura de Fotoperiodismo.

Sé que no suena interesante (porque no lo es), pero me apetecía escribirlo aquí para vincular a los hermanitos.

Lógicamente se llama "Las fotos de Mackenna" :)

Crónica Elecciones 2008

Bueno, este texto lo escribí antes de que Rajoy anunciara que sigue al frente del partido y se presentará a las elecciones en 2012, así que no está actualizado del todo...pero de todos modos lo cuelgo aquí:


Tengo un amigo a quien siempre que le preguntas a quién va a votar responde lo mismo: “Da lo mismo: vote a quien vote el domingo, el lunes voy a tener que levantarme a la misma hora”. Puede que esta frase resuma el hastío que la mayoría de personas sienten hacia la política en general y, en la mayoría de casos, hacia los políticos en particular. Las palabras de mi amigo también hablan de lo poco que cambian las cosas tras unas elecciones, algo que se ha hecho especialmente patente tras las últimas.

Y eso que este año hemos vivido una campaña (y precampaña, que cada vez suele alargarse más, por cierto) marcada por muchas novedades, como los debates televisados –en los que prácticamente todo está pactado y hay poco sitio para el auténtico debate- o la amplia cobertura realizada por los medios digitales en Internet, un medio de comunicación que, pese a su corta edad, se ha convertido en un instrumento definitivo para el control y seguimiento de datos prácticamente al instante de que aparezcan. También han entrado en juego los sondeos ilegales –o más bien alegales- que se han publicado en medios extranjeros pasado el plazo que permite la ley española.

Pero sobre todo, y lamentablemente, estas elecciones han vuelto a verse marcadas por la acción cobarde de un grupo terrorista que pretende influir de alguna manera en el proceso electoral. Parece que pese a lo cruel y despiadado de su actuación no lo han conseguido, pues tanto la participación (por encima del 75%, como en 2004) como los resultados finales han respondido en gran medida a los que los últimos sondeos daban como más probables.

Centrándonos ya en el análisis posterior hay que decir que, como imaginaba mi amigo, poco ha cambiado el escenario: el PSOE sigue en el gobierno sin mayoría absoluta y tanto él como el Partido Popular han crecido, a costa de partidos minoritarios. Se acentúa por tanto el bipartidismo, un modelo político que teóricamente se abandonó hace siglos en España pero que, con la polarización en dos extremos que se viene dando en los últimos años –y de la que posiblemente los medios de comunicación tengamos mucha culpa-, dibuja un panorama en el que no hay cabida para las propuestas menos aceptadas.

Que ambos partidos hayan crecido facilita la lectura típica de que todos han ganado, sin embargo el partido que no entra en la Moncloa tiene más complicado llegar a esa conclusión después de unas elecciones generales: los populares apostaron por una oposición agresiva durante cuatro años, desde el momento en que se conocieron los resultados de los últimos comicios. Esa postura se personificó en Mariano Rajoy, que es quien finalmente ha sufrido el desgaste de liderarla y se plantea ahora su futuro.

Dentro del partido hay posturas encontradas, unos creen que debería seguir al frente de la oposición, pues dimitir sería ir contra la decisión de toda la gente que les votó; mientras que otros apuestan por una renovación que traiga algo de aire fresco al partido. Resulta curioso observar cómo las voces que más insisten en que Rajoy debería marcharse coinciden con las que, durante la campaña, insistían en que había que actuar con dureza y le pedían “carnaza”.

Si finalmente el PP se decide por el lavado de cara y se plantea hacer una oposición más amable se abriría el gran interrogante de la sucesión. Es complicado a día de hoy pensar en alguna de las cabezas visibles del partido que durante los últimos cuatro años no se haya visto “intoxicada” por esa dureza de la que hablábamos. Y recurrir a gente menos conocida es una apuesta arriesgada en la política española (y si no, que se lo recuerden al señor Sebastián durante las últimas elecciones en Madrid).

En cuanto al PSOE, una vez más la mayoría absoluta de les ha escapado de las manos y deben recurrir a partidos “bisagra” que les abran las puertas de la gobernabilidad. Rodríguez Zapatero ha manifestado su intención de reunirse con todos los partidos que le puedan ayudar a tal fin, algunos de los cuales repiten función mientras que otros no podrán por haber perdido escaños.

Una vez más hay que darle la razón a mi amigo, pues la situación actual es similar a la que se da casi siempre unos días después de unas elecciones generales: unos se retiran a lamerse las heridas y plantearse el futuro, otros estudian de la mano de quién acceder al gobierno y algunos se sientan junto al teléfono esperando una llamada que les invite al baile.


Texto entregado en la asignatura Periodismo especializado I